Cómo el sueño REM y el sueño profundo afectan el riesgo de enfermedades

Un nuevo estudio analizó la relación entre el sueño y la salud en más de 95,000 adultos. Este estudio fue publicado el 17 de septiembre de 2026 en la revista PLOS Medicine. La investigación fue liderada por Shengzhi Sun de la Universidad Médica Capital en China, junto con un equipo de colegas. Los investigadores querían entender cómo las etapas del sueño y otros patrones de sueño en la vida real se relacionan con los resultados de salud, ya que este campo de conocimiento todavía es limitado.

La mayoría de los estudios anteriores sobre el sueño utilizaban informes propios. Las personas simplemente decían a los investigadores cuántas horas dormían. Este método tiene un problema, porque las medidas de sueño auto-informadas a menudo muestran una mala correlación con mediciones objetivas. El nuevo estudio resolvió este problema utilizando tecnología diferente.

Cómo el sueño REM y el sueño profundo afectan el riesgo de enfermedades
El sueño se divide en cuatro etapas principales: 3 etapas de no-RM (NREM) y la etapa de sueño REM.

Cómo los investigadores midieron el sueño

Los investigadores analizaron datos de 95,559 participantes en el Biobanco del Reino Unido, una gran base de datos de salud. Los participantes usaron dispositivos en la muñeca durante siete días y noches consecutivos. Estos dispositivos rastrearon el movimiento y las señales corporales a lo largo de toda la semana.

Luego, los investigadores utilizaron una herramienta de aprendizaje profundo llamada SleepNet para estimar varias etapas del sueño a partir de los datos de muñeca, incluyendo el sueño REM (sueño de movimientos oculares rápidos), y tres etapas llamadas N1, N2 y N3. Esta herramienta también midió el tiempo total de sueño, la irregularidad del sueño de noche a noche y la cantidad de tiempo que una persona permanecía despierta después de quedarse dormida. Al inicio del estudio, los participantes tenían una edad promedio de 56.2 años y el 43.7 por ciento de ellos eran hombres.

Después de esta primera medición, el equipo de investigación siguió los registros de salud de los participantes durante muchos años. El equipo monitoreó los registros de salud durante un período de seguimiento medio de aproximadamente nueve años. Durante este período, los médicos registraron las enfermedades que estos participantes desarrollaron. Los investigadores compararon cada medida del sueño con 1,049 resultados de enfermedades distintas.

Lo que los investigadores encontraron sobre el sueño REM

El sueño REM (sueño de movimientos oculares rápidos) es una etapa del sueño. Esta etapa del sueño es bien conocida como el momento en que una persona experimenta la mayor parte de sus sueños.

Los resultados mostraron que un mayor tiempo de sueño REM estaba vinculado a un menor riesgo de 83 enfermedades, incluyendo varias enfermedades graves. Entre las enfermedades relacionadas con el sueño REM se encuentran la insuficiencia cardíaca, la demencia, la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer y la esclerosis múltiple.

Lo que los investigadores encontraron sobre el sueño profundo

El sueño profundo es una etapa diferente del sueño. Esta etapa del sueño se considera el período más restaurador de la noche.

Los investigadores encontraron que las personas que pasaban más tiempo en sueño profundo tenían un menor riesgo de siete condiciones. Estas siete condiciones incluyen la diabetes tipo 2, la depresión mayor y la apnea del sueño.

La importancia de la duración total del sueño

El estudio no solo examinó las etapas del sueño. Los investigadores también analizaron la duración total del sueño y su conexión con las enfermedades. Los hallazgos mostraron que dormir menos de cinco horas en total por noche se asociaba con altos riesgos de enfermedad.

Una duración del sueño de seis a ocho horas por noche estaba vinculada al menor riesgo de 69 enfermedades diferentes. Este hallazgo coincide con el consejo general de salud sobre la duración del sueño. Los médicos han recomendado durante mucho tiempo alrededor de siete a ocho horas de sueño para la mayoría de los adultos.

Este estudio también encontró una fuerte conexión entre el mal sueño en general y un mayor riesgo de enfermedad. El mal sueño en este contexto incluye la corta duración del sueño y los patrones de sueño irregulares.

Límites del estudio

Cada estudio científico tiene límites, y este nuevo estudio sobre el sueño también tiene algunos límites importantes. La tecnología del dispositivo en la muñeca puede estimar el sueño REM y el sueño profundo, pero este método no es lo mismo que conocer directamente cuándo una persona está en sueño ligero, sueño REM o sueño profundo.

También hay una pregunta más profunda sobre causa y efecto. Este estudio no puede determinar si los cambios en el sueño contribuyen a la enfermedad, o si estos cambios ocurren como resultado de problemas de salud que ya existen. En otras palabras, el mal sueño podría ser a veces un signo temprano de una enfermedad, en lugar de una causa directa de la enfermedad.

Este estudio se basa en datos observacionales, y las primeras formas de enfermedad pueden alterar el sueño de una persona años antes de que los médicos realicen un diagnóstico. Por esta razón, este estudio no prueba que mejorar el sueño prevenga estas enfermedades. Este estudio solo demuestra un vínculo estadístico fuerte entre los patrones de sueño y el riesgo de enfermedad.

Por qué importan estos hallazgos

Los problemas de sueño son comunes entre los adultos en la actualidad. Un informe relacionado encontró que solo el 26 por ciento de los encuestados tenía un horario de sueño consistente, y las perturbaciones del sueño han aumentado con el tiempo.

Este nuevo estudio le proporciona a los médicos y pacientes una imagen más clara del sueño y la salud. El estudio se basa en un gran número de participantes, datos objetivos de dispositivos en la muñeca y un largo período de seguimiento. Por estas razones, muchos expertos en salud ven este estudio como un paso importante hacia una mejor orientación sobre el sueño en el futuro.

Las personas que desean proteger su salud a largo plazo pueden utilizar esta información de una manera sencilla. Los buenos hábitos de sueño incluyen un horario de sueño regular, un dormitorio oscuro y tranquilo, y un objetivo de seis a ocho horas de sueño cada noche. Cualquier persona con problemas de sueño persistentes, o alguien preocupado por síntomas relacionados con las enfermedades en este estudio, debería consultar con un médico para obtener el consejo y diagnóstico adecuados.


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