El síndrome de shock tóxico es una enfermedad rara pero potencialmente mortal, causada por ciertas cepas de bacterias que producen toxinas. Esta enfermedad puede dar lugar a la falla de órganos vitales, como el hígado, los pulmones o el corazón. El síndrome de shock tóxico fue identificado por primera vez en 1978, cuando un grupo de niños enfermó. A principios de la década de 1980, se informaron casos de síndrome de shock tóxico entre mujeres que usaban tampones superabsorbentes durante sus períodos menstruales. Sin embargo, las mujeres que no están menstruando, los hombres y los niños también pueden contraer el síndrome de shock tóxico. El 50% de los casos no son de mujeres menstruando. Heridas en la piel, incisiones quirúrgicas, empaque nasal, quemaduras o procedimientos ginecológicos pueden aumentar el riesgo de contraer esta enfermedad.

¿Qué causa el síndrome de shock tóxico?
Los tres tipos principales de bacterias que causan el síndrome de shock tóxico son Staphylococcus aureus, Clostridium sordelli y Streptococcus pyogenes. En muchos casos, estas bacterias viven en la piel o en las membranas mucosas sin causar ningún efecto adverso. Sin embargo, en ciertas condiciones, algunas cepas de bacterias pueden comenzar a crecer rápidamente y producir toxinas.
Las bacterias Staphylococcus aureus pueden quedar atrapadas en la vagina cuando se usan tampones altamente absorbentes y pueden ingresar al útero a través del cérvix. Las bacterias pueden crecer en los tampones, especialmente si no se cambian con suficiente frecuencia. Las bacterias también pueden crecer si se utilizan tampones superabsorbentes cuando el flujo menstrual es bajo. Los tampones también pueden causar cortes diminutos en la vagina, a través de los cuales las bacterias pueden ingresar al torrente sanguíneo.
¿Cuáles son los síntomas del síndrome de shock tóxico?
El inicio de los síntomas suele ser repentino. Los síntomas del síndrome de shock tóxico pueden variar, dependiendo del tipo de bacteria que produzca las toxinas. Los síntomas pueden incluir:
- Náuseas o vómitos.
- Fiebre alta repentina y escalofríos.
- Diarrea acuosa.
- Erupción cutánea que se asemeja a una mala quemadura solar o puntos rojos en la piel.
- Mareos, aturdimiento o desmayo.
- Baja presión arterial.
- Enrojecimiento en los ojos (conjuntivitis).
- Descamación de la piel en las plantas de los pies o las palmas de las manos.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de shock tóxico?
Se realizarán análisis de sangre para descartar otras infecciones bacterianas o virales que puedan causar síntomas similares a los del síndrome de shock tóxico. Las mujeres se someterán a un examen vaginal. Se puede obtener tejido de la vagina o el cérvix, luego estos tejidos se analizarán en busca de la presencia de Staphylococcus aureus. Para los pacientes con infecciones en heridas o cutáneas, se puede recolectar tejido en el sitio de la herida.
¿Cómo se trata el síndrome de shock tóxico?
Los pacientes deben ser hospitalizados debido a la naturaleza potencialmente mortal del síndrome de shock tóxico. Se retirará cualquier tampón o dispositivo anticonceptivo. Se administrarán líquidos por vía intravenosa y posiblemente se administrarán medicamentos para aumentar la presión arterial si está baja.
El tratamiento estándar para las infecciones por Staphylococcus aureus implica la administración intravenosa de antibióticos. Los antibióticos ayudarán a controlar el crecimiento de las bacterias, pero no eliminarán las toxinas que se han acumulado en el cuerpo. En casos severos, los pacientes pueden recibir infusiones de inmunoglobulinas intravenosas.
¿Cómo prevenir el síndrome de shock tóxico?
- Considere usar compresas sanitarias en lugar de tampones durante los períodos menstruales o use compresas por la noche. Alternar entre tampones y compresas cada dos días o durante los días en que el flujo menstrual es más abundante también puede ayudar a reducir el riesgo.
- Las mujeres que usan tampones durante sus períodos menstruales deben cambiarlos con frecuencia. Los tampones deben cambiarse al menos cada cuatro a ocho horas. Si el flujo es abundante, los tampones pueden necesitar ser cambiados más a menudo.
- Use un tampón con la menor absorbencia requerida para su flujo.
- No use tampones cuando no está menstruando.
- Las mujeres que se han recuperado de un caso de síndrome de shock tóxico deben evitar el uso de tampones durante los períodos menstruales. El síndrome de shock tóxico tiene más probabilidades de recurrir en mujeres que han tenido esta enfermedad.
- Asegúrese de que las incisiones quirúrgicas se mantengan limpias para evitar infecciones. Consulte a su médico si nota inflamación, enrojecimiento o calor inusuales cerca de la herida.
- Siga las instrucciones al usar anticonceptivos vaginales como esponjas o diafragmas.
¿Qué factores aumentan el riesgo de síndrome de shock tóxico?
La mayoría de los casos de síndrome de shock tóxico están relacionados con el uso de tampones altamente absorbentes. Las mujeres en edad fértil que usan tampones durante la menstruación tienen un mayor riesgo de desarrollarlo. La incidencia de síndrome de shock tóxico es de aproximadamente un caso por cada 100,000 mujeres menstruantes. Esta enfermedad ocurre con mayor frecuencia entre mujeres de 15 a 25 años que usan tampones. Sin embargo, los casos de síndrome de shock tóxico también ocurren entre mujeres mayores, hombres y niños. Los pacientes que han sido sometidos a cirugía pueden desarrollar infecciones en las heridas que resulten en síndrome de shock tóxico. Entre las mujeres, otros factores de riesgo incluyen procedimientos ginecológicos, como el parto, abortos inducidos o espontáneos, y el uso de dispositivos anticonceptivos como el diafragma o esponjas anticonceptivas. En general, el riesgo de desarrollar síndrome de shock tóxico no asociado con la menstruación es aproximadamente tres veces mayor para las mujeres que para los hombres.




