La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha aprobado el primer medicamento contra la malaria diseñado específicamente para recién nacidos y bebés pequeños. Los expertos en salud describen este movimiento como un paso importante en la lucha contra una de las enfermedades infecciosas más mortales del mundo.
La malaria sigue siendo una gran amenaza para la salud en muchas partes de África, Asia y América Latina. Esta enfermedad causa cientos de miles de muertes cada año. Los niños pequeños enfrentan el mayor riesgo de enfermedad grave y muerte.
Por qué los recién nacidos necesitaban un medicamento especial
Los médicos han estado tratando a los recién nacidos con malaria durante muchos años. Sin embargo, anteriormente, los médicos utilizaban medicamentos que los fabricantes diseñaron para niños mayores. Este enfoque presentó varios desafíos.
Un recién nacido tiene un cuerpo mucho más pequeño y un metabolismo diferente al de un niño mayor. Estas diferencias dificultan la dosificación precisa. Una dosificación incorrecta puede reducir la eficacia o aumentar el riesgo de efectos secundarios.
El nuevo medicamento aprobado contiene artemeter y lumefantrina. Los nombres comerciales comunes de este medicamento son Coartem, Riamet o Coartem Baby. Los desarrolladores de medicamentos crearon esta formulación específicamente para bebés que pesan entre dos y cinco kilogramos. Los expertos en salud esperan que esta formulación reduzca los errores de dosificación y mejore la seguridad.

Una enfermedad que todavía mata a muchos niños
La malaria se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. La enfermedad puede causar fiebre, escalofríos, debilidad, vómitos, anemia y complicaciones graves. Los casos severos pueden dañar órganos y llevar a la muerte.
Según los datos de salud global, la malaria causó aproximadamente 610,000 muertes en todo el mundo en 2024. La mayoría de estas muertes ocurrieron en África. Muchas de las víctimas eran niños menores de cinco años.
Los expertos en salud estiman que alrededor de 30 millones de bebés nacen cada año en regiones donde se produce la transmisión de malaria. Algunos de estos bebés desarrollan malaria durante los primeros meses de vida.
Parte de una lucha más amplia contra la malaria
Este nuevo medicamento llega durante un período de rápido progreso en el control de la malaria. Las agencias de salud han ampliado el uso de vacunas contra la malaria, mejorado los programas de control de mosquitos e introducido nuevas pruebas diagnósticas.
La Organización Mundial de la Salud aprobó recientemente pruebas diagnósticas rápidas adicionales que pueden detectar cepas de malaria que escapan a algunos métodos de prueba más antiguos. Estas nuevas pruebas ayudan a los médicos a diagnosticar infecciones con mayor precisión y a comenzar el tratamiento más pronto.
Varios países africanos también han ampliado sus programas de vacunación contra la malaria. Estudios recientes encontraron que las vacunas contra la malaria pueden reducir las muertes infantiles y prevenir muchas infecciones severas.

Aún quedan desafíos
A pesar de los recientes avances, la malaria sigue imponiendo una pesada carga a los sistemas de salud. La resistencia a los medicamentos, la resistencia a los insecticidas, la falta de financiamiento y el acceso limitado a la atención médica siguen siendo desafíos importantes en muchos países.
Los expertos en salud creen que ninguna herramienta única puede eliminar la malaria. Los programas de control exitosos requieren vacunas, medicamentos efectivos, pruebas precisas, medidas de control de mosquitos y sistemas de salud pública robustos.
La aprobación de un medicamento diseñado específicamente para recién nacidos añade otra herramienta a ese esfuerzo. Las organizaciones de salud esperan que un mayor acceso a este medicamento ayude a proteger a uno de los grupos de pacientes más vulnerables de una enfermedad que continúa amenazando a millones de familias en todo el mundo.