El dolor abdominal inferior en las mujeres es un síntoma común que puede surgir de muchos órganos y estructuras diferentes ubicados en las regiones pélvica y abdominal inferior. Estos órganos incluyen los órganos reproductivos (útero, trompas de Falopio y ovarios), el tracto urinario (vejiga y uretra), el sistema digestivo (intestinos, apéndice, recto) y los músculos y ligamentos de la pelvis. Debido a que muchos sistemas están ubicados cerca uno del otro, identificar la causa exacta requiere una evaluación cuidadosa.
Las causas del dolor abdominal inferior en mujeres se pueden agrupar en causas ginecológicas, causas del tracto urinario, causas gastrointestinales y causas musculoesqueléticas u otras.
Causas del dolor abdominal inferior en mujeres
1. Causas ginecológicas
a. Dolor menstrual (dismenorrea)
Los calambres menstruales ocurren cuando el útero se contrae para desprender su revestimiento. Las prostaglandinas, que son sustancias similares a hormonas producidas por el revestimiento del útero, desencadenan estas contracciones. Los niveles altos de prostaglandinas pueden causar contracciones más fuertes, reduciendo el flujo sanguíneo al útero y provocando dolor. El dolor suele ocurrir justo antes o durante la menstruación y puede irradiar a la parte baja de la espalda o los muslos.
b. Dolor de ovulación (mittelschmerz)
Algunas mujeres experimentan dolor en medio de su ciclo menstrual cuando un ovario libera un óvulo. Este dolor ocurre porque el folículo debe estirar la superficie ovárica antes de romperse, y una pequeña cantidad de líquido o sangre puede irritar los tejidos cercanos. El dolor suele ser leve y de corta duración, y puede durar desde unos minutos hasta 1-2 días.

c. Endometriosis
La endometriosis ocurre cuando un tejido similar al revestimiento del útero crece fuera del útero, como en los ovarios, trompas de Falopio o la pared pélvica. Estos parches de tejido responden a los ciclos hormonales, causando inflamación, sangrado y cicatrices. El dolor puede ser crónico y severo, especialmente durante la menstruación o el acto sexual, y puede acompañarse de infertilidad, fatiga, distensión abdominal o cambios en los hábitos de defecación (estreñimiento o diarrea).

d. Enfermedad inflamatoria pélvica
La enfermedad inflamatoria pélvica es una infección de los órganos reproductivos femeninos, generalmente causada por bacterias como Chlamydia trachomatis o Neisseria gonorrhoeae. Puede desarrollarse después de infecciones de transmisión sexual, el parto, el aborto o la inserción de un dispositivo intrauterino. La infección causa inflamación y cicatrices en el útero, trompas de Falopio y ovarios. Los síntomas incluyen un dolor sordo en la parte baja del abdomen, fiebre, secreción vaginal inusual, dolor durante la relación sexual y sangrado vaginal irregular.
e. Quistes ováricos
Los quistes ováricos son sacos llenos de líquido que se forman en o dentro de un ovario. La mayoría de los quistes ováricos son benignos y desaparecen por sí solos, pero los quistes grandes o rotos pueden causar un dolor súbito en un lado del abdomen inferior. Un quiste torcido (torsión ovárica) es una emergencia médica porque puede cortar el suministro de sangre al ovario, causando dolor severo, náuseas y vómitos.

f. Fibromas uterinos
Los fibromas son crecimientos no cancerosos del tejido muscular en el útero. Los fibromas uterinos pueden causar presión pélvica, pesadez y dolor, especialmente durante la menstruación. Los fibromas grandes también pueden presionar la vejiga o el recto, causando frecuencia urinaria o estreñimiento.

g. Embarazo ectópico
Un embarazo ectópico ocurre cuando un óvulo fertilizado se implanta fuera del útero, comúnmente en una trompa de Falopio. A medida que el embrión crece, puede romper la trompa y causar sangrado interno que amenace la vida. Los síntomas incluyen dolor abdominal inferior de un lado, dolor en el hombro, mareos, desmayos y sangrado vaginal. Se requiere atención médica inmediata.
h. Aborto espontáneo
En el embarazo temprano, el dolor abdominal inferior y los calambres acompañados de sangrado vaginal pueden indicar un aborto espontáneo. El dolor es causado por contracciones uterinas mientras el cuerpo expulsa el tejido del embarazo.
2. Causas del tracto urinario
a. Infección del tracto urinario
Una infección del tracto urinario se desarrolla cuando las bacterias ingresan a la uretra y se multiplican en la vejiga. Las mujeres son más propensas a las infecciones del tracto urinario debido a su uretra más corta. Los síntomas incluyen sensación de ardor al orinar, aumento de la frecuencia y urgencia urinaria, malestar abdominal inferior y orina turbia o con sangre. Si la infección se extiende a los riñones, puede haber fiebre y dolor de espalda.

b. Inflamación de la vejiga (cistitis)
La cistitis generalmente resulta de una infección o irritación por productos químicos (como en jabones o espermicidas). La cistitis crónica causa dolor pélvico persistente, presión y malestar, que a menudo empeoran a medida que se llena la vejiga y mejoran después de orinar.
3. Causas gastrointestinales
a. Síndrome del intestino irritable
El síndrome del intestino irritable es un trastorno funcional del sistema digestivo que causa dolor abdominal crónico, distensión y cambios en los hábitos de defecación (estreñimiento, diarrea o ambos). El dolor a menudo mejora después de defecar. Aunque el síndrome del intestino irritable no daña los intestinos, afecta significativamente la calidad de vida.
b. Estreñimiento
Las heces duras e infrecuentes pueden causar calambres y malestar en la parte baja del abdomen. El dolor generalmente mejora después de evacuar o liberar gas.
c. Apendicitis
Aunque la apendicitis ocurre en ambos sexos, en las mujeres el dolor puede confundirse inicialmente con problemas ginecológicos. El dolor típicamente comienza cerca del ombligo y se desplaza hacia la parte baja derecha del abdomen, acompañado de fiebre, náuseas y pérdida de apetito. Generalmente se requiere cirugía inmediata.
d. Enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa)
Estas son condiciones inflamatorias crónicas que causan dolor, diarrea y a veces sangrado. La inflamación daña las paredes intestinales y puede causar complicaciones como estenosis o fístulas del intestino.

4. Causas musculoesqueléticas y otras causas
a. Tensión de los músculos del suelo pélvico
La tensión muscular, la mala postura o permanecer sentado por mucho tiempo pueden causar un dolor sordo en la parte baja del abdomen o la pelvis. A veces, el dolor se confunde con el dolor relacionado con los órganos.
b. Hernia
Una hernia inguinal o femoral ocurre cuando parte del intestino empuja a través de un punto débil en la pared abdominal. Puede causar dolor o presión, especialmente al toser o levantar objetos pesados.
c. Dolor nervioso
El dolor de la parte baja de la espalda, la columna o los nervios (como el ciático o la compresión nerviosa) puede sentirse en la parte baja del abdomen o la pelvis.
Diagnóstico del dolor abdominal inferior en mujeres
Dado que el dolor abdominal inferior puede tener muchas causas, el diagnóstico debe comenzar con la revisión del historial médico y un examen físico. El médico preguntará sobre la ubicación, duración, intensidad, momento en relación con el ciclo menstrual, síntomas asociados (fiebre, sangrado vaginal, secreción vaginal, cambios urinarios o en la defecación) y antecedentes sexuales o reproductivos.
Las pruebas diagnósticas comunes incluyen:
- Examen pélvico: para detectar dolor, masas o secreción vaginal anormal.
- Análisis de orina: para verificar infecciones o embarazo.
- Análisis de sangre: para identificar infecciones, inflamación o anemia.
- Ultrasonido: para visualizar los órganos reproductivos, detectar quistes, fibromas o embarazo ectópico.
- Tomografía computarizada o resonancia magnética: si se sospechan otras causas (intestinales, urinarias o musculoesqueléticas).
- Laparoscopia: un procedimiento quirúrgico menor utilizado para observar directamente los órganos pelvicos cuando se sospecha de endometriosis o dolor pélvico crónico.
- Pruebas de heces o colonoscopia: si se sospechan causas gastrointestinales.

Tratamiento del dolor abdominal inferior en mujeres
El tratamiento depende de la causa subyacente y puede incluir medicación, cambios en el estilo de vida o cirugía.
1. Tratamientos médicos
- Alivio del dolor: Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides, como el ibuprofeno, reducen la inflamación y los calambres menstruales.
- Terapia hormonal: Las píldoras anticonceptivas o los dispositivos intrauterinos hormonales pueden ayudar a regular los ciclos menstruales y reducir el dolor causado por la endometriosis o los fibromas.
- Medicamentos antibióticos: Estos medicamentos tratan infecciones como la enfermedad inflamatoria pélvica o la infección del tracto urinario.
- Medicamentos antiespasmódicos y laxantes: Estos medicamentos alivian el dolor relacionado con los intestinos o el estreñimiento.
- Cirugía: Se puede requerir cirugía para tratar la torsión ovárica, quistes rotos, fibromas, apendicitis o embarazo ectópico.
2. Cambios en el estilo de vida y autocuidado
- Aplicar un compresa tibia para relajar los músculos pélvicos y mejorar el flujo sanguíneo.
- Beber suficiente agua y mantener una dieta equilibrada rica en fibra para prevenir el estreñimiento.
- Hacer ejercicio regularmente para mejorar la circulación sanguínea y reducir el dolor relacionado con el estrés.
- Evitar fumar y el alcohol en exceso, ya que ambos pueden empeorar las condiciones inflamatorias.
- Practicar sexo seguro para prevenir infecciones de transmisión sexual que pueden llevar a la enfermedad inflamatoria pélvica.
3. ¿Cuándo acudir al médico?
Debes consultar a un médico si:
- El dolor es severo, súbito o persistente.
- El dolor va acompañado de fiebre, vómitos, desmayos o sangrado vaginal.
- Se sospecha de embarazo o se ha perdido un período menstrual.
- Hay secreción vaginal anormal o dolor al orinar.
Un diagnóstico y tratamiento oportunos son esenciales porque algunas causas, como el embarazo ectópico o la apendicitis, pueden poner en peligro la vida.
En resumen, el dolor abdominal inferior en las mujeres puede resultar de muchas condiciones que involucran los sistemas reproductivo, urinario, digestivo o musculoesquelético. Entender la naturaleza del dolor—su tiempo, ubicación y síntomas asociados—ayuda a reducir la causa. Un diagnóstico preciso a través de exámenes y pruebas es esencial para guiar el tratamiento.