La crisis de ausencia es un tipo de convulsión en la que una persona pierde repentinamente la conciencia durante un breve periodo (normalmente menos de 20 segundos). Este tipo de convulsión es más común en niños que en adultos. El signo distintivo de la crisis de ausencia es que la persona fija la vista en el espacio durante unos segundos. Luego, esa persona vuelve rápidamente a un nivel normal de alerta. Este tipo de convulsión generalmente no provoca lesiones.
La crisis de ausencia suele ser controlada con medicamentos antiepilépticos. Algunos niños que tienen crisis de ausencia también desarrollan otros tipos de convulsiones.

Las crisis de ausencia suelen ocurrir en niños de entre 4 y 14 años. Un niño puede experimentar de 10, 50 o incluso 100 crisis de ausencia en un día, y puede que no se dé cuenta de ello.
Las crisis de ausencia pueden afectar el aprendizaje y la concentración en la escuela. Por esta razón, es importante un tratamiento oportuno.
La crisis de ausencia es un tipo de epilepsia, una enfermedad que provoca convulsiones. Las convulsiones son causadas por una actividad cerebral anormal.
No todas las personas que tienen una convulsión tienen epilepsia. Generalmente, la epilepsia se diagnostica después de dos o más convulsiones.
Las crisis de ausencia a menudo ocurren junto con otros tipos de convulsiones que provocan contracciones musculares y sacudidas. Las crisis de ausencia pueden confundirse con otros tipos de convulsiones. Los médicos prestarán especial atención a tus síntomas para realizar el diagnóstico correcto. Esto es muy importante para el tratamiento efectivo y seguro de tus convulsiones.
Las crisis de ausencia generalmente no continúan en la adultez.