El flujo marrón, el dolor abdominal y el dolor de espalda son síntomas comunes que pueden ocurrir simultáneamente, causando una gran angustia a quienes los experimentan. Este artículo discutirá las posibles causas de estos síntomas, los métodos de diagnóstico y las opciones de tratamiento.
Causas del flujo marrón, dolor abdominal y dolor de espalda y tratamiento
Una de las siguientes enfermedades y condiciones puede causar flujo marrón, dolor abdominal y dolor de espalda.
1. Enfermedad inflamatoria pélvica
La enfermedad inflamatoria pélvica es una infección de los órganos reproductivos femeninos, típicamente causada por bacterias de transmisión sexual. Esta enfermedad afecta a decenas de millones de personas en todo el mundo cada año.

Las bacterias que causan la enfermedad inflamatoria pélvica pueden llevar a la inflamación y cicatrización de los órganos reproductivos, provocando dolor abdominal, dolor de espalda y flujo marrón. El flujo resulta de la presencia de sangre vieja y pus en el área infectada.
Diagnóstico: La enfermedad inflamatoria pélvica se diagnostica típicamente a través de una combinación de examen físico, historial médico y pruebas de laboratorio. Un examen pélvico ayuda a identificar sensibilidad o descarga anormal, mientras que análisis de sangre y estudios por imágenes como la ecografía pueden confirmar el diagnóstico.
Tratamiento: La enfermedad inflamatoria pélvica requiere terapia antibiótica para tratar la infección subyacente. En casos graves, puede ser necesaria la hospitalización y antibióticos intravenosos. En algunos casos, puede ser necesario realizar una cirugía para remover abscesos o tratar complicaciones.
2. Endometriosis
La endometriosis es una condición que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo (Simoens et al., 2012). La endometriosis ocurre cuando el tejido endometrial, que normalmente recubre el útero, crece fuera del útero.

El tejido endometrial continúa respondiendo a los cambios hormonales, lo que lleva a sangrado, inflamación y cicatrización. Este proceso causa dolor abdominal y de espalda y puede resultar en flujo marrón debido a la presencia de sangre vieja en las áreas afectadas.
Diagnóstico: La endometriosis a menudo se diagnostica en función de los síntomas, historial médico y examen físico. Sin embargo, un diagnóstico definitivo requiere laparoscopia, un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que permite la visualización directa y biopsia de los implantes endometriales.
Tratamiento: Las opciones de tratamiento para la endometriosis incluyen terapias hormonales, manejo del dolor y cirugía. Las terapias hormonales tienen como objetivo regular los ciclos menstruales y reducir la inflamación, mientras que el manejo del dolor puede implicar medicamentos antiinflamatorios no esteroides, opioides u otros medicamentos. Las opciones quirúrgicas varían desde conservadoras (remoción del tejido endometrial) hasta radicales (histerectomía).
3. Fibromas uterinos
Los fibromas uterinos son tumores no cancerosos en el útero, que afectan hasta al 80% de las mujeres a los 50 años (Baird et al., 2003).

Los fibromas pueden causar presión sobre los órganos circundantes, provocando dolor abdominal y de espalda. Puede ocurrir flujo marrón debido a la expulsión de sangre vieja del útero, particularmente si los fibromas distorsionan la cavidad uterina.
Diagnóstico: Los fibromas uterinos se diagnostican típicamente a través de examen físico, estudios por imágenes (ecografía, RM) y, en algunos casos, histeroscopia (visualización de la cavidad uterina).
Tratamiento: El tratamiento para los fibromas uterinos depende de factores como el tamaño, la ubicación y los síntomas. Las opciones incluyen terapia hormonal, procedimientos no quirúrgicos como la embolización de la arteria uterina o ultrasonido focalizado, y opciones quirúrgicas como miomectomía o histerectomía.
4. Embarazo ectópico
Un embarazo ectópico ocurre cuando un óvulo fertilizado se implanta fuera del útero, afectando entre el 1-2% de los embarazos (Sivalingam et al., 2011).
A medida que el óvulo fertilizado crece, puede causar daño tisular y sangrado interno, lo que lleva a dolor abdominal y de espalda. El flujo marrón puede ser el resultado de sangre vieja de sangrado interno o tejido roto.
Diagnóstico: El embarazo ectópico se diagnostica a través de una combinación de análisis de sangre, que incluyen los niveles de gonadotropina coriónica humana (hCG), y ecografía transvaginal. Si estas pruebas son inconclusas, puede ser necesaria una laparoscopia para confirmar el diagnóstico.
Tratamiento: El tratamiento para el embarazo ectópico depende de factores como la ubicación del embarazo ectópico, la salud del paciente y la edad gestacional. Metotrexato, un medicamento que detiene el crecimiento del tejido del embarazo, puede ser utilizado en casos tempranos. En otros casos, se requiere cirugía para remover el embarazo ectópico, ya sea a través de laparoscopia o laparotomía.
5. Quistes ováricos
Los quistes ováricos son sacos llenos de líquido que se desarrollan en o dentro del ovario. La mayoría de los quistes ováricos son inofensivos, pero algunos pueden causar síntomas, especialmente si se rompen o torsionan.

Los quistes grandes o rotos pueden causar dolor abdominal y de espalda debido a inflamación o presión sobre los órganos circundantes. El flujo marrón puede resultar de sangre vieja en el líquido del quiste o de irritación del tracto reproductivo.
Diagnóstico: Los quistes ováricos a menudo se descubren durante exámenes pélvicos de rutina o incidentalmente durante estudios de imagen por otras razones. La ecografía es la herramienta de diagnóstico principal para identificar y caracterizar quistes ováricos.
Tratamiento: El tratamiento para los quistes ováricos depende del tamaño, tipo y síntomas. Los quistes pequeños y asintomáticos pueden ser monitorizados para detectar cambios, mientras que los quistes más grandes o sintomáticos pueden requerir terapia hormonal o extracción quirúrgica. En casos raros, puede ser necesaria la extracción de todo el ovario.
6. Aborto espontáneo
El aborto espontáneo, o la pérdida espontánea de un embarazo antes de las 20 semanas, ocurre en el 10%-20% de los embarazos conocidos (ACOG, 2021).
A medida que el cuerpo expulsa el tejido del embarazo, puede causar dolor abdominal y de espalda. El flujo marrón puede resultar de sangre vieja asociada con el aborto espontáneo.
Diagnóstico: El aborto espontáneo se diagnostica a través de examen físico, análisis de sangre para medir los niveles de hCG, y ecografía para visualizar el embarazo. En algunos casos, puede ser necesario un procedimiento de dilatación y curetaje para confirmar el diagnóstico.
Tratamiento: El tratamiento para el aborto espontáneo depende de la etapa y gravedad. En algunos casos, el aborto espontáneo se completará de forma natural sin intervención. En otros casos, se pueden usar medicamentos para ayudar a expulsar el tejido del embarazo, o procedimientos quirúrgicos como dilatación y curetaje o dilatación y evacuación pueden ser necesarios.
En conclusión, el flujo marrón, el dolor abdominal y el dolor de espalda que ocurren simultáneamente pueden ser causados por diversas condiciones, incluyendo enfermedad inflamatoria pélvica, endometriosis, fibromas uterinos, embarazo ectópico, quistes ováricos y aborto espontáneo. Un diagnóstico preciso y un tratamiento apropiado son cruciales para manejar estas condiciones de manera efectiva. Si experimenta estos síntomas, es necesario consultar a un profesional de salud para una evaluación adecuada y un plan de tratamiento personalizado.




