El trenibotulinumtoxinE (nombre comercial: Boey) es un producto injectable de toxina neuromuscular botulínica tipo E que se está desarrollando para su uso en humanos. Al igual que otros medicamentos a base de toxina botulínica, los profesionales de la salud inyectan este medicamento en músculos o glándulas específicos para reducir temporalmente la señalización nerviosa. Los investigadores han mostrado interés en la toxina botulínica tipo E porque suele tener un inicio de acción más rápido que los productos de toxina botulínica tipo A, que son más ampliamente utilizados. Sin embargo, el efecto de la toxina botulínica tipo E a menudo dura un período más corto.

El trenibotulinumtoxinE (Boey) se utiliza para la mejora temporal de las líneas glabelares (líneas de fruncir el ceño) moderadas a severas en adultos cuando estas líneas tienen un impacto psicológico significativo.
Como todos los productos de toxina botulínica, el trenibotulinumtoxinE puede producir efectos secundarios que van desde una leve incomodidad en el sitio de inyección hasta una posible propagación de los efectos de la toxina que podrían poner en riesgo la vida.
Mecanismo de acción del trenibotulinumtoxinE (Boey)
Nuestro sistema nervioso controla el movimiento muscular al liberar un mensajero químico llamado acetilcolina desde las terminaciones nerviosas. La acetilcolina se une a los receptores en las células musculares y provoca contracción muscular.
El trenibotulinumtoxinE bloquea la liberación de acetilcolina. Después de ingresar a las terminaciones nerviosas, esta toxina corta una proteína llamada proteína sinaptosomal-asociada 25. Esta proteína es esencial para liberar vesículas que contienen acetilcolina en el espacio entre los nervios y los músculos.
Sin la liberación de acetilcolina, el músculo tratado no puede contraerse normalmente, disminuye la sobreactividad muscular, los espasmos musculares se vuelven menos severos, las arrugas faciales causadas por la contracción repetida del músculo se vuelven menos visibles y las glándulas tratadas pueden producir menos secreción.
A diferencia de la toxina botulínica tipo A, la toxina botulínica tipo E generalmente actúa más rápidamente debido a que interactúa con las proteínas nerviosas de manera diferente. Sin embargo, las terminaciones nerviosas también se recuperan más rápidamente, por lo que el efecto clínico generalmente dura menos tiempo.

Efectos secundarios del trenibotulinumtoxinE (Boey)
Los efectos secundarios del trenibotulinumtoxinE (Boey) son:
- Dolor en el sitio de inyección
- Enrojecimiento de la piel, hinchazón
- Moretones
- Sangrado
- Dolor de cabeza
- Síntomas similares a los de la gripe
- Fatiga
- Debilidad muscular cerca del sitio de inyección
- Debilidad de los músculos cercanos
- Dificultad para tragar
- Dificultad para hablar
- Ronquera
- Boca seca
- Ojos secos
- Visión borrosa
- Visión doble
- Párpado caído
- Asimetría facial
- Debilidad en el cuello
- Dificultad para respirar
- Reacción alérgica
- Propagación del efecto de la toxina más allá del sitio de inyección
- Problemas urinarios, dependiendo del sitio de inyección
- Estreñimiento
- Náuseas
- Mareo.
A continuación, explicamos los efectos secundarios y te guiamos sobre cómo evitarlos o reducirlos.
1. Dolor en el sitio de inyección
Sentirás un ligero dolor en el sitio de inyección, principalmente debido a la entrada de la aguja en la piel y los tejidos subyacentes.
El medicamento en sí también puede irritar localmente los tejidos en menor medida.
2. Enrojecimiento de la piel, hinchazón, moretones y sangrado leve
La aguja puede dañar pequeños vasos sanguíneos debajo de la piel. La sangre se filtra en los tejidos circundantes y produce moretones. La inyección también puede causar enrojecimiento e hinchazón en el sitio de inyección.
3. Dolor de cabeza
Varios mecanismos pueden contribuir a causar dolor de cabeza:
- La inserción de la aguja irrita tejidos sensibles al dolor.
- Cambios temporales en la tensión muscular alteran la presión en las estructuras circundantes.
- Respuestas inflamatorias levemente estimulantes activan vías de dolor.
La mayoría de los dolores de cabeza son leves y generalmente desaparecen dentro de 3-4 días.
4. Síntomas similares a los de la gripe
Tu sistema inmunológico puede reconocer temporalmente la proteína inyectada como una sustancia extraña y liberar moléculas de señalización inflamatoria. Estas moléculas pueden producir los siguientes síntomas:
- Fiebre leve
- Dolores corporales
- Fatiga
- Incomodidad general.
Para reducir este efecto secundario, debes beber suficiente agua y descansar adecuadamente. Contacta a tu médico si los síntomas se vuelven severos o persisten.
5. Fatiga
La fatiga puede resultar de la activación del sistema inmunológico, la adaptación a la función muscular alterada o la reducción temporal de la actividad muscular.
Este efecto secundario ocurre en aproximadamente el 4% de las personas que son inyectadas con trenibotulinumtoxinE (Boey).
6. Debilidad muscular local
La acción prevista del trenibotulinumtoxinE es debilitar los músculos al prevenir la liberación de acetilcolina. Si un poco más de toxina afecta a las fibras musculares circundantes de lo que se pretendía, los músculos cercanos también pueden debilitarse.
7. Dificultad para tragar
La dificultad para tragar ocurre cuando la toxina se propaga a los músculos que controlan la deglución. Esos músculos se debilitan temporalmente, dificultando que los alimentos y líquidos se muevan con normalidad desde la boca hacia el esófago.
Para inyecciones en los músculos del cuello, aproximadamente el 12% de los pacientes experimentan dificultad para tragar. Para inyecciones en otras áreas, esta tasa es mucho más baja.
Para prevenir este efecto secundario, debes realizar el procedimiento con profesionales experimentados y adherirte a la dosis recomendada.
Come alimentos suaves si la deglución se vuelve levemente difícil. Busca atención médica de emergencia si la deglución se ve gravemente afectada.
8. Dificultad para hablar y ronquera
El habla depende de la coordinación precisa de los músculos dentro de la lengua, la garganta y la caja de la voz. La propagación de la toxina a estos músculos reduce su fuerza y coordinación.
Aproximadamente del 1% al 10% de los pacientes experimentan cambios temporales en el habla, dependiendo de la ubicación de la inyección.
9. Boca seca
La acetilcolina también estimula las glándulas salivales. Cuando disminuye la liberación de acetilcolina, cae la producción de saliva.
Alrededor del 6% de las personas que son inyectadas con trenibotulinumtoxinE (Boey) experimentan boca seca.
10. Ojos secos, visión borrosa, visión doble y párpado caído
Los efectos secundarios relacionados con los ojos se desarrollan cuando la toxina llega a los músculos que controlan el movimiento del párpado o la alineación del ojo.
La debilidad de los músculos del párpado provoca párpados caídos.
La debilidad que afecta a los músculos que mueven el globo ocular puede causar visión borrosa o doble.
La disminución de la producción de lágrimas puede contribuir a la sequedad ocular.
La incidencia de estos efectos secundarios depende del área de tratamiento.
- El párpado caído ocurre en aproximadamente el 6% de los casos de tratamiento estético.
- La visión doble generalmente ocurre en menos del 2% de los pacientes.
- Los ojos secos son poco comunes, pero pueden ocurrir en aproximadamente el 1% al 5% de los pacientes.
11. Asimetría facial
La simetría facial depende de la actividad muscular equilibrada. La debilidad desigual de los músculos faciales puede producir temporalmente un movimiento facial desigual.
La asimetría facial ocurre en aproximadamente el 3% de las personas tratadas con trenibotulinumtoxinE (Boey).
12. Debilidad en el cuello
Los músculos del cuello estabilizan y soportan tu cabeza. Inyectar trenibotulinumtoxinE en los músculos del cuello los debilita.
13. Dificultad para respirar
La respiración requiere la acción coordinada del diafragma y los músculos del pecho. La propagación de la toxina a los músculos respiratorios reduce su fuerza.
La dificultad respiratoria severa es una emergencia médica.
Esta complicación grave es rara.
14. Propagación del efecto de la toxina
Una pequeña cantidad de toxina puede ocasionalmente propagarse más allá del área de tratamiento prevista a través del movimiento del tejido local o, raramente, la distribución sistémica. Cuando ocurre esta propagación, los músculos que no fueron destinados a ser tratados pueden debilitarse.
Los síntomas potenciales incluyen:
- Debilidad generalizada
- Dificultad para tragar
- Dificultad para hablar
- Dificultad para respirar
- Visión doble.
La propagación de la toxina es rara, pero esta complicación puede volverse potencialmente mortal si ocurre.
Para prevenir este riesgo, debes usar la dosis recomendada, recibir inyecciones de profesionales experimentados y seguir las instrucciones posteriores al tratamiento cuidadosamente.
15. Estreñimiento
La acetilcolina también estimula el movimiento intestinal. La reducción de la señalización nerviosa puede ralentizar las contracciones intestinales.
El estreñimiento ocurre en el 1% al 5% de las personas tratadas con trenibotulinumtoxinE (Boey).
Para prevenir el estreñimiento, debes beber suficiente agua, comer alimentos ricos en fibra y mantenerte físicamente activo si es apropiado.
16. Náuseas
Las náuseas pueden resultar de leves efectos del sistema nervioso autónomo, ansiedad relacionada con las inyecciones o respuestas inmunes.
Para prevenir las náuseas, debes comer una comida ligera antes del tratamiento, beber líquidos adecuados y descansar después del procedimiento.
17. Mareos
Los mareos pueden desarrollarse debido a cambios temporales en la presión arterial, ansiedad o leves efectos del sistema nervioso autónomo.
¿Quién no debe usar el medicamento trenibotulinumtoxinE (Boey)? ¿Cuáles son los medicamentos alternativos?
El trenibotulinumtoxinE puede no ser apropiado para los siguientes grupos de personas.
1. Personas con alergia a productos de toxina botulínica
Usar el medicamento nuevamente puede desencadenar otra reacción alérgica.
Para estas personas, los métodos alternativos de tratamiento dependen de la condición médica que se esté tratando.
- Medicamentos relajantes musculares para la espasticidad muscular.
- Fisioterapia para trastornos musculares.
- Tratamiento quirúrgico cuando sea apropiado.
2. Personas con infección activa en el sitio de inyección
El tratamiento debe ser pospuesto hasta que la infección se resuelva.
3. Personas con trastornos neuromusculares
Las personas con condiciones como miastenia gravis, síndrome miasténico de Lambert-Eaton o esclerosis lateral amiotrófica tienen una mayor sensibilidad a las toxinas botulínicas. Un debilitamiento adicional de los músculos puede producir problemas severos de deglución o respiración.
Para estas personas, los métodos alternativos de tratamiento dependen de la condición subyacente y pueden incluir:
- Medicamentos orales.
- Fisioterapia.
- Tratamientos quirúrgicos.
- Otras terapias neurológicas específicas.
4. Personas con trastornos severos de deglución o respiración
El debilitamiento adicional de los músculos implicados en la deglución o la respiración puede volverse peligroso.
Para estas personas, los profesionales de la salud generalmente recomiendan tratamientos que no debiliten los músculos respiratorios o de deglución.
5. Mujeres embarazadas
Los profesionales de la salud generalmente evitan usar productos de toxina botulínica durante el embarazo a menos que el beneficio esperado supere claramente el riesgo.
Las terapias no farmacológicas son a menudo seleccionadas para mujeres embarazadas.
6. Mujeres en período de lactancia
Los médicos no están seguros de si cantidades clínicamente significativas de trenibotulinumtoxinE entran en la leche materna o no.