El dolor en las articulaciones junto con el dolor abdominal puede indicar condiciones autoinmunes, inflamatorias, infecciosas o relacionadas con medicamentos. A veces, estos dos síntomas son independientes entre sí. En muchos casos, estos dos síntomas provienen de la misma enfermedad que afecta el sistema inmunológico, el intestino o los vasos sanguíneos.

Enfermedades que suelen causar dolor en las articulaciones con dolor abdominal
1. Enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa)
La enfermedad inflamatoria intestinal es un trastorno del sistema inmunológico que provoca inflamación continua en el intestino. Esta inflamación intestinal puede desencadenar reacciones inmunitarias que también afectan a las articulaciones. El problema articular puede manifestarse como artritis periférica (articulaciones hinchadas en rodillas, tobillos, muñecas) o como inflamación de la columna vertebral o las articulaciones sacroilíacas.
La susceptibilidad genética, una respuesta inmune inapropiada a las bacterias en el intestino y los desencadenantes ambientales en conjunto causan la enfermedad inflamatoria intestinal. La enfermedad de Crohn puede ocurrir en cualquier parte del tracto digestivo; la colitis ulcerosa ocurre principalmente en el colon.

La enfermedad inflamatoria intestinal suele ser leve, pero en algunos casos puede llevar a complicaciones graves como hemorragias severas, obstrucción intestinal e inflamación sistémica. Los problemas articulares suelen ser temporales y leves, pero pueden volverse crónicos en algunos casos. Un diagnóstico y tratamiento oportunos reducen el riesgo de complicaciones.
2. Artritis reactiva (después de una infección gastrointestinal)
La artritis reactiva es la inflamación articular que se desarrolla después de una infección en el intestino. La infección intestinal inicial (por ejemplo, infección con bacterias como Salmonella, Shigella, Campylobacter o Yersinia) desencadena una respuesta inmune. El sistema inmunológico luego reacciona en las articulaciones y causa dolor e hinchazón incluso después de que la infección intestinal mejora. El intervalo de tiempo desde la infección intestinal hasta el dolor en las articulaciones suele ser de unos días a 2-3 semanas.
Factores genéticos hacen que algunas personas sean más propensas a desarrollar artritis reactiva.
Muchas personas se recuperan en un plazo de 4-6 meses, pero algunas desarrollan problemas articulares persistentes o recurrentes. Si la artritis reactiva ocurre después de una infección intestinal grave o si la inflamación articular es intensa, es posible que necesite tratamiento especializado.
3. Enfermedad celíaca
La enfermedad celíaca es una reacción autoinmune del intestino delgado al gluten en la dieta. La inflamación intestinal causa dolor abdominal y mala absorción de nutrientes. Al mismo tiempo, la activación inmune y la inflamación sistémica pueden producir dolor en las articulaciones o rigidez articular. Para algunas personas, el dolor en las articulaciones puede aparecer antes de los síntomas típicos intestinales.
Las proteínas del gluten en el trigo, la cebada y el centeno desencadenan una respuesta inmune anormal en personas que son genéticamente susceptibles. Esta respuesta daña el revestimiento del intestino delgado.
La enfermedad celíaca no tratada puede llevar a deficiencias nutricionales, pérdida ósea y complicaciones en otros órganos. Una dieta estricta sin gluten suele mejorar tanto los síntomas abdominales como el dolor en las articulaciones.
4. Vasculitis por IgA (púrpura de Schönlein-Henoch)
La vasculitis por IgA es una inflamación de pequeños vasos sanguíneos causada por la deposición de complejos inmunes de inmunoglobulina A. Los vasos sanguíneos afectados en el intestino causan dolor abdominal tipo cólico y a veces hemorragias. La misma deposición de complejos inmunes en las articulaciones causa dolor e hinchazón, típicamente de las rodillas y tobillos.
Esta enfermedad a menudo ocurre después de una infección de las vías respiratorias superiores. La reacción inmune causa inflamación de pequeños vasos. Es más común en niños, pero puede ocurrir en adultos.
La mayoría de los casos de vasculitis por IgA son autolimitados, pero algunas personas desarrollan compromiso renal o complicaciones abdominales severas que requieren atención urgente. Los adultos tienen más frecuencia de complicaciones que los niños.
5. Enfermedad de Whipple
La enfermedad de Whipple es una infección rara causada por las bacterias Tropheryma whipplei. Las bacterias dañan principalmente el intestino delgado y causan pérdida de peso, diarrea y dolor abdominal. Esta enfermedad a menudo produce dolor en las articulaciones mucho antes de que aparezcan los síntomas digestivos, porque las bacterias y la respuesta inmune afectan múltiples sistemas del cuerpo.
La enfermedad de Whipple es grave pero tratable con una terapia prolongada de antibióticos. El reconocimiento temprano es importante porque la enfermedad no tratada puede volverse potencialmente mortal.
6. Lupus eritematoso sistémico con vasculitis mesentérica y otras enfermedades del tejido conectivo
El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune sistémica que puede causar dolor en las articulaciones a través de artritis inflamatoria. En algunos casos, esta enfermedad causa inflamación de los vasos sanguíneos que suministran el intestino (vasculitis mesentérica). Esta inflamación vascular produce dolor abdominal severo, a veces con signos de isquemia intestinal. La deposición de complejos inmune e inflamación explican la combinación de síntomas articulares y abdominales.
La causa de esta enfermedad es una disfunción inmune compleja con contribuciones genéticas y ambientales.
El lupus con vasculitis mesentérica puede causar complicaciones intestinales que amenazan la vida y generalmente requiere atención especializada urgente.
7. Hepatitis viral (hepatitis A, B o C)
La hepatitis viral inflama el hígado, que se sitúa en la parte superior derecha del abdomen, y causa malestar o dolor abdominal. Muchos casos de infección por hepatitis viral también causan síntomas sistémicos como dolor articular y dolores musculares como parte de la respuesta inmune al virus.
Diferentes virus causan diferentes tipos de hepatitis: La hepatitis A se propaga por alimentos o agua contaminados, la hepatitis B se propaga a través de sangre infectada o contacto sexual, y la hepatitis C generalmente se propaga a través del contacto con sangre.
La hepatitis viral puede ser una enfermedad leve a corto plazo o convertirse en una enfermedad hepática crónica y llevar a insuficiencia hepática. El dolor en las articulaciones con dolor abdominal puede ser un signo temprano de hepatitis viral y debe motivar una evaluación médica.
8. Fiebre mediterránea familiar y otros síndromes autoinflamatorios
La fiebre mediterránea familiar es una enfermedad autoinflamatoria genética que causa episodios repetidos de fiebre, inflamación dolorosa del revestimiento del abdomen (serositis) y dolor articular. El mismo proceso inflamatorio produce calambres abdominales y articulaciones hinchadas y dolorosas.
Causa: Mutaciones en el gen MEFV causan una activación inapropiada de las vías inmunitarias innatas y una inflamación recurrente. La enfermedad se hereda de manera predecible en muchas familias.
La fiebre mediterránea familiar no tratada puede llevar a complicaciones como deposición de amiloide en los órganos. La colchicina previene los ataques y reduce complicaciones.
9. Otras causas
Algunos medicamentos y tratamientos pueden causar dolor estomacal y molestias articulares. Por ejemplo, los antiinflamatorios no esteroides pueden dañar el estómago y causar dolor abdominal mientras se utilizan para tratar el dolor articular. Siempre se deben considerar los efectos secundarios de los medicamentos.
El cáncer u otras enfermedades sistémicas raras a veces causan ambos síntomas.
Qué hacer si tiene dolor en las articulaciones con dolor abdominal
Acuda al departamento de emergencias de inmediato si tiene alguno de los siguientes signos:
- Dolor abdominal severo o en aumento que le impide hacer cualquier cosa.
- Fiebre con dolor abdominal severo.
- Vómitos con incapacidad para mantener líquidos o signos de deshidratación.
- Sangre en el vómito o heces negras y alquitranadas, o sangre roja brillante del recto.
- Latidos del corazón rápidos, desmayos, presión arterial muy baja o confusión.
- Una sola articulación hinchada, roja y caliente con dolor severo (esto puede ser artritis séptica).
Vaya a ver a un médico pronto si tiene alguno de los siguientes signos:
- Dolor abdominal continuo o recurrente y dolor en las articulaciones que reducen sus actividades.
- Hinchazón articular que dura más de 3-4 días.
- Diarrea reciente o historia de una infección intestinal reciente seguida de nuevo dolor articular.
- Nuevo dolor abdominal con erupción, fiebre persistente o pérdida de peso.
Diagnóstico
Su médico revisará su historial médico y realizará un examen físico.
El médico puede hacerle las siguientes preguntas:
- ¿Cuándo comenzaron su dolor abdominal y dolor en las articulaciones?
- ¿Tuvo diarrea reciente, intoxicación alimentaria o dolor de garganta?
- ¿Tiene alguna erupción, sangre en las heces, ictericia, fiebre o pérdida de peso?
- ¿Qué articulaciones están involucradas y alguna está roja o caliente?
- ¿Tiene antecedentes familiares de enfermedades autoinflamatorias o autoinmunes?
Las pruebas iniciales generalmente incluyen:
- Análisis de sangre: hemograma completo, marcadores de inflamación, pruebas hepáticas, pruebas para enfermedad celíaca y otras pruebas de sangre específicas para enfermedades.
- Análisis de heces si se sospecha una infección.
- Imágenes: ecografía o tomografía computarizada del abdomen si el médico sospecha un problema abdominal severo.
- Aspiración articular y análisis de líquidos si una sola articulación está caliente y hinchada para excluir infección.
- Referencia a un reumatólogo o gastroenterólogo cuando se sospecha una enfermedad mediada por el sistema inmunológico, enfermedad inflamatoria intestinal o un diagnóstico complejo.
Directrices de tratamiento
– Tratar la causa subyacente. Si una infección bacteriana desencadena la artritis reactiva, su médico tratará la infección y luego tratará la inflamación en las articulaciones. Si la enfermedad inflamatoria intestinal causa artritis, controlar la inflamación intestinal a menudo reduce los síntomas articulares. Si la enfermedad celíaca causa síntomas, necesitará una dieta estricta sin gluten. Si se presenta la enfermedad de Whipple, son necesarios antibióticos a largo plazo.
– Control del dolor y tratamiento antiinflamatorio. Su médico puede aconsejarle que tome medicamentos para aliviar el dolor y antiinflamatorios. Tenga en cuenta que los antiinflamatorios no esteroides pueden irritar el estómago y empeorar algunas enfermedades intestinales, por lo que no los tome regularmente sin consejo médico si tiene dolor abdominal inexplicado. El acetaminofén es más seguro para el alivio del dolor a corto plazo para muchas personas, pero consulte con su médico.
– Medicamentos especializados. Los trastornos autoinmunes o autoinflamatorios a menudo requieren medicamentos modificadores de la inmunidad prescritos y supervisados por especialistas. Por ejemplo, la colchicina previene los ataques de fiebre mediterránea familiar, y los medicamentos inmunomoduladores tratan la enfermedad inflamatoria intestinal. No inicie ni interrumpa estos medicamentos sin la orientación de un especialista.
– Seguimiento y monitoreo. Algunas condiciones necesitan seguimiento a largo plazo debido a riesgos para otros órganos (por ejemplo, enfermedad hepática, compromiso renal o daño articular crónico). Mantenga las citas de seguimiento y los análisis de sangre que su médico le indique.




