La pancreatitis es la inflamación del páncreas, una glándula situada detrás del estómago que ayuda a digerir los alimentos y regular el azúcar en la sangre. La inflamación es la respuesta inmune natural del cuerpo ante una lesión o irritación. En este artículo, explicamos si el dolor abdominal es un síntoma de pancreatitis, las causas y síntomas de la pancreatitis, cómo distinguir entre el dolor debido a la pancreatitis y el dolor causado por cálculos biliares, úlceras pépticas o indigestión, si el dolor indica que la enfermedad es grave, y cómo se diagnostica y trata la pancreatitis.

El dolor abdominal es un síntoma de pancreatitis
El dolor abdominal superior repentino y severo es el síntoma característico de la pancreatitis aguda. El dolor se siente generalmente en la parte superior del abdomen (epigastrio) y comúnmente se irradia hacia la espalda. La mayoría de las personas con pancreatitis aguda acuden al hospital debido a este dolor.
Causas de la pancreatitis
La pancreatitis aguda tiene muchas causas. Las dos principales son los cálculos biliares y el alcohol.
- Cálculos biliares / causas biliares: Estas causas se reportan en aproximadamente el 40% de los casos.
- Alcohol: Esta causa se reporta en aproximadamente el 25% de los casos.
- Hipertrigliceridemia (niveles muy altos de grasas en sangre): Esta causa se reporta en aproximadamente el 10% de los casos.
- Otras causas: Ciertos medicamentos, procedimientos endoscópicos, traumatismos, enfermedades autoinmunitarias, hipocalcemia, infecciones, causas genéticas hereditarias y casos idiopáticos (desconocidos).
Síntomas de la pancreatitis
Los síntomas comunes de la pancreatitis aguda son:
- Dolor epigástrico severo (en la parte superior del abdomen). El dolor es a menudo repentino y constante; comúnmente se irradia hacia la espalda.
- Náuseas y vómitos.
- Fiebre, ritmo cardíaco acelerado, sudoración y, a veces, presión arterial baja en casos más severos.
- Dolor al presionar el abdomen durante el examen médico.
- Si los cálculos biliares causan el problema, también puede presentarse ictericia (piel o ojos amarillos) o orina oscura.
- Bioquímicamente, las enzimas pancreáticas (especialmente la lipasa sérica) suelen estar marcadamente elevadas.
Cómo distinguir entre el dolor debido a la pancreatitis y el dolor debido a cálculos biliares, úlcera péptica o indigestión
No hay un solo signo que ayude a distinguir entre estos tipos de dolor. Los médicos utilizan el patrón del dolor, los síntomas asociados, análisis de sangre y estudios por imágenes para hacer la distinción.
Diferencia típica:
Pancreatitis
- Dolor: Dolor epigástrico repentino, severo y constante que a menudo se irradia hacia la espalda y no se alivia con medicamentos antiácidos o cambios de posición.
- Síntomas asociados: Náuseas, vómitos repetidos; enzimas pancreáticas marcadamente elevadas (lipasa > amilasa), y las imágenes (TC o ecografía) pueden mostrar inflamación del páncreas.
- Prueba de laboratorio: El nivel de lipasa aumenta en varias horas y suele ser 3 veces más alto que el límite superior en la verdadera pancreatitis aguda. La lipasa se mantiene elevada más tiempo que la amilasa.
Colelitiasis (cólico biliar o colecistitis aguda)
- Dolor: Generalmente se experimenta dolor en la parte superior derecha del abdomen que puede irradiarse hacia el hombro derecho (no típicamente hacia la espalda de la misma manera que en la pancreatitis). El dolor a menudo comienza después de una comida rica en grasas y puede ser cólico (va y viene), o constante en caso de colecistitis.
- Síntomas asociados: Fiebre y signo de Murphy positivo (dolor y cese de la respiración al presionar debajo de la caja torácica derecha), y la ecografía a menudo muestra cálculos biliares y cambios en la pared de la vesícula biliar. Si un cálculo bloquea el conducto biliar, puede haber ictericia y pruebas de función hepática anormales. La ecografía es la primera prueba de imagen para los cálculos biliares.
Enfermedad de úlcera péptica (úlcera gástrica o úlcera duodenal)
- Dolor: Generalmente se siente una sensación de ardor o un dolor epigástrico punzante. La relación con las comidas difiere: el dolor debido a una úlcera duodenal a menudo mejora con la comida; el dolor debido a una úlcera gástrica puede empeorar con la comida. Este dolor suele ser menos severo y agudo que el dolor debido a la pancreatitis.
- Síntomas asociados: Hemorragia gastrointestinal (heces negras, vómitos con sangre), pérdida de peso, y el diagnóstico requiere endoscopia o prueba de Helicobacter pylori.
Dificultad funcional / indigestión / reflujo
- Dolor: Distensión abdominal, eructos, acidez estomacal o malestar epigástrico leve. Estos síntomas a menudo mejoran con medicamentos antiácidos o eructos, o cambian con la comida o la posición. Estas condiciones no causan un aumento grande y sostenido de las enzimas pancreáticas.
Si experimentas un dolor epigástrico severo y tu nivel de lipasa es 3 veces más alto que el límite superior, probablemente estés teniendo pancreatitis (este es uno de los criterios diagnósticos oficiales). Si las enzimas no están claramente elevadas, las imágenes (TC con contraste o MRI) ayudan a confirmar. La ecografía se utiliza para buscar cálculos biliares (como la causa).
¿Significa el dolor abdominal que la pancreatitis se ha vuelto grave?
No necesariamente, la intensidad del dolor no predice de manera confiable la gravedad general de la pancreatitis. El 70-80% de los casos de pancreatitis son leves, autolimitados, y se resuelven con líquidos y cuidados de apoyo.
Alrededor del 15-20% de los pacientes progresan a una enfermedad moderadamente severa o severa con complicaciones (fallo orgánico, necrosis infectada), y los casos severos pueden tener tasas mucho más altas de complicaciones y mortalidad. La mortalidad general para la pancreatitis aguda es de aproximadamente 1-5%, pero la mortalidad en pancreatitis severa o necrotizante puede ser del 10-20% o más, dependiendo de las complicaciones y los recursos.
¿Cómo se diagnostica la pancreatitis?
Los médicos generalmente utilizan dos de tres criterios (los “criterios de Atlanta”, ampliamente utilizados):
- Dolor abdominal típico consistente con pancreatitis.
- Nivel de lipasa o amilasa sérica elevado al menos tres veces por encima del límite superior del rango normal.
- Hallazgos característicos en estudios por imágenes abdominales (TC, MRI o ecografía).
En la práctica, la mayoría de los casos se diagnostican en función del dolor y el aumento de la lipasa; las imágenes se utilizan cuando el diagnóstico no está claro o para evaluar complicaciones. La lipasa aumenta dentro de 4-8 horas, alcanza su punto máximo alrededor de 24 horas y puede permanecer elevada durante aproximadamente 8-14 días; el nivel de amilasa vuelve a la normalidad más rápido, por lo que la lipasa se utiliza generalmente por su sensibilidad y ventana diagnóstica.
Los médicos también utilizan puntuaciones clínicas para estimar el riesgo de enfermedad severa (ejemplos: BISAP, Ranson, APACHE II) — estas puntuaciones combinan la edad, pruebas de sangre y signos clínicos para predecir qué pacientes pueden desarrollar fallo orgánico y necesitar cuidados intensivos.
¿Cómo se trata la pancreatitis?
No hay una “cura” única que detenga la inflamación instantáneamente. El tratamiento es principalmente de apoyo, además de abordar la causa subyacente y las complicaciones:
Tratamiento inmediato (en las primeras 24-48 horas)
- Admisión hospitalaria para la mayoría de las personas con pancreatitis aguda.
- Líquidos intravenosos para mantener la presión arterial y la perfusión orgánica. Una correcta resucitación con líquidos temprana es importante.
- Control adecuado del dolor (se utiliza frecuentemente analgésicos opioides).
- Monitoreo y apoyo de órganos vitales (oxígeno, UCI si hay fallo orgánico).
- Nutrición: se fomenta la alimentación oral temprana si puedes tolerarla; de lo contrario, se realiza alimentación enteral (alimentación por sonda) para mantener el funcionamiento del intestino. El ayuno prolongado de rutina ya no se recomienda.
Tratamiento para una causa específica
- Pancreatitis por cálculos biliares: Si un cálculo biliar está causando obstrucción y hay obstrucción biliar persistente o colangitis, los médicos pueden realizar una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica urgente. Una vez estabilizados, a menudo se recomienda la colecistectomía (extirpación de la vesícula biliar) durante la misma admisión hospitalaria para prevenir recurrencias.
- Pancreatitis relacionada con el alcohol: El tratamiento incluye asesoramiento y programas de cesación del alcohol para reducir la recurrencia.
- Hipertrigliceridemia: Reducción rápida de los triglicéridos (infusión de insulina, plasmapheresis en casos seleccionados graves) y terapia a largo plazo para reducir lípidos.
Manejo de complicaciones
- Necrosis pancreática infectada: Es posible que necesites medicamentos antibióticos y, si hay necrosis infectada presente, puede ser necesario un drenaje o desbridamiento (a menudo mínimamente invasivo) en lugar de una cirugía temprana.
- Fallo orgánico: Cuidados en UCI, soporte orgánico (ventilador, diálisis) según sea necesario.
¿Cuándo se debe buscar atención urgente?
Busca ayuda de emergencia si tienes uno de los siguientes síntomas:
- Dolor abdominal severo repentino en la parte superior que irradia a la espalda, con náuseas y vómitos.
- Fiebre, ritmo cardíaco muy rápido, desmayo, dificultad para respirar o amarillamiento de la piel o los ojos.